Ejercicio para la autoestima

Es verdad que detrás de ese miedo que tienes a no ser aceptada a que te critiquen, a no ser suficiente…lo que hay es una persona que se repite en su cabeza, con una voz de mandato, algunas frases que te detienen porque escuchas cómo esa voz te habla… y es que esas frases las escuchaste alguna vez y se te quedaron allí grabadas… y llegan cuando menos las quieres, a sabotearte… esas frases las escuchaste la primera vez, de alguien que te importaba, pudo ser mamá, papá, una hermana, la maestra… cualquiera que haya tenido la suficiente valía para tí, que fuese ese ejemplo a seguir, o simplemente, esa persona que tu querías que te quisiera, que te mirara, que te aprobará.

Las palabras siguen en tu cabeza como si te hubiesen instalado un programa que tu sigues al pie de la letra. Como un mandato ¿Qué te dices a tí misma?

No me lo merezco, no me lo creo, no soy suficiente, no tengo, no tendré nunca, soy torpe, no soy inteligente, no soy bella, no puedo, si lo hago a mi manera y me equivoco ya no me querrán, si le digo lo que pienso se irá, mejor me callo para que se quede, si hago lo que quiere me aceptará y no me dejará…

Todas estas afirmaciones actúan como creencias inamovibles y cuesta mucho sacarlas de tu cabeza y de tu piloto automático. Es importante trabajar esas creencias y darte cuenta que, cuando llegan a tu cabeza, actúan en tu contra.

Te recomiendo que estés atenta y que cuando esos pensamientos lleguen para sabotearte, puedes hacer el siguiente ejercicio.

EJERCICIO: exactamente cuando lleguen esos pensamientos, no te quedes allí en tí, atormentandote, mira a tu alrededor, observa todo con detalle; colores, sabores, formas, siente tu cuerpo, si hace calor, si hace frio, toca las cosas que puedas… distrae a esa voz para que descanses un poco de ella. Ahora detente y escucha lo que te dice esa voz, ahora prueba a repetir en voz alta lo que te está llegando…

Prueba a decirlo en otro tono, como un niño, o más gruesa, dale una voz diferente a la tuya, sigue repitiendo lo que te dice pero ahora con esa nueva voz, ahora, ponle una forma… imagina que esa voz tiene una forma, se creativo, esa voz de que imagen viene puede ser un monstruo, un animal, una caricatura… ahora con esa voz y esa forma repite lo que te dices … dime de qué sientes de qué te has dado cuenta.

Si sientes que algo ha cambiado en ti… abre tus brazos y tu pecho respira profundo y expira… y te dices a ti misma: Yo merezco todo lo bueno que me pasa… aprecio mi vida, mi cuerpo, mis acciones… todas mis acciones están impregnadas de amor y éxito por eso me valoro y me creo el respeto y el amor que los demás tienen hacia mí porque yo me respeto y me quiero.

Este es un primer ejercicio con el que puedes comenzar a trabajar. Debes tener claro que aunque te sientas bien haciéndolo, es un trabajo que debes realizar y que lleva su tiempo fijarlo. Sabes que han sido muchos años diciéndote, criticándote, desaprobándote… debes trabajar para que estos patrones cambien.

Maryori Ruiz